| Secretaría de Cultura de Jalisco |
En las efemérides del mes de Julio de la Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco encontramos un dato importante que complementa la información que el Lic. José de Jesús Vázquez Hernández nos ofrece en este artículo.
12 de Julio
1671 se comenzó a utilizar el nombre de Altos de Villanueva, que designaba una ranchería cercana a San Ignacio Cerro Gordo, en el municipio de Arandas. Este nombre prosperó y cundió en 15 municipios de esa región. Con el nombre de los Altos, antes de esa fecha, se conocía a Tapalpa y Atemajac de las Tablas (hoy de Brizuela).
(http://cultura.jalisco.gob.mx/index.html)
Nota del autor de esta página web:
Por conclusión entre este dato de la Secretaria de Cultura y el publicado por el Lic. José de Jesús Vázquez Hernández podemos concluir que esta ranchería era propiedad de Andrés de Villanueva a quien se le atribuye el uso del nombre "Altos de Villanueva"
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San Ignacio y los Altos de Jalisco
Por José de Jesús Vázquez Hernández
Los Altos de Jalisco, se distinguen por muchos aspectos peculiares en el mosaico mexicano; por su gente física e intelectualmente privilegiada, cuyo espíritu de lucha e ingeniosas iniciativas compensan con creces la pobreza de la tierra. Quisiera que esa gente excepcional, “fiel a su espejo diario” se quedara en su patria chica y siguiera enriqueciéndola con su esfuerzo. Necesitamos a los alteños, una de las columnas del México del mañana, en el cual desempeñarán en todas las actividades un papel relevante. Es imperioso que no vuelvan al terruño con sus familias, en sus amplios automóviles, sólo en ocasión de sus fiestas patronales, sino que regresen del país del Norte a sus amados Altos, para cumplir con el destino mexicano en la tierra de sus mayores.
Así se expresa el doctor Gutierre Tibon en una de sus pláticas tenidas a la sombra de los árboles de su jardín en Cuernavaca, nos dice, José Antonio Gutiérrez Gutiérrez, autor del libro “Los Altos de Jalisco”.
Cada vez que se habla de los Altos, los que hemos nacido en esa noble región nos sentimos orgullosos de nuestro origen y nos viene a la mente la serie de características que menciona el doctor y desearía como él, que nuestros paisanos regresaran a sus tierras con el cúmulo de conocimientos e iniciativas a darle mayor empuje a nuestra comarca y muy en especial a nuestro terruño de San Ignacio, lugar de donde emigran diariamente una gran cantidad de jóvenes que salen en busca de mayores oportunidades económicas para ellos y sus familias.
Los Altos de Jalisco según Fábregas Puig, conforman una gran meseta que se eleva de manera más o menos uniforme, hasta 1,800 metros. El paisaje está formado por lomeríos y sinuosidades que, de vez en cuando, conforman pequeñas “joyas”. En las partes más bajas de la meseta, la vegetación es de mezquite, huizaches y nopales. El Cerro Gordo destaca en la región por su altura con 2,500 metros sobre el nivel del mar.
Los municipios comprendidos en la Región Alteña, son los siguientes:
Acatic, Arandas, Atotonilco el Alto, Ayotlán, Cuquío, Degollado, Encarnación de Díaz, Ixtlahuacán del Río, Jalostotitlán, Jesús María, Lagos de Moreno, Ojuelos de Jalisco, San Diego de Alejandría, San Juan de los Lagos, San Ignacio Cerro Gordo, San Julián , San Miguel el Alto, Teocaltiche, Tepatitlán, Tototlán, Unión de San Antonio, Valle de Guadalupe, Villa Hidalgo, Villa Obregón, Yahualica, y Zapotlanejo.
El origen del término “Los Altos de Jalisco” no es fácil de precisar, hay diferentes versiones, algunos opinan que se conocía la región como “Los Altos” desde la Colonia, se apoyan en el historiador jalisciense Ricardo Lacaster Jones que adjudica la paternidad del nombre a Andrés de Villanueva, encomendero de Atotonilco y dueño de numerosas tierras, ganados y estancias de trigo y ganado menor en la región.
Este personaje citaba frecuentemente sus propiedades como los Altos de Villanueva, por lo que sin proponérselo bautizó a toda esta región, hermana de sangre y costumbres con el nombre de los Altos. Sin embargo Jesús González Martín opina que ...”hasta el siglo XIX en ningún mapa aparece tal denominación. En este siglo el término alteño, vocablo real y de auténtica significación geográfica e histórica, se popularizó durante la guerra de los cristeros (1926-1929)
Al referirnos a la tierra y a la familia de esta zona, generalmente la ligamos con erosión, empobrecimiento, fecundidad ligada al entrecruzamiento genealógico, al amor de sus gentes a su tierra, el esfuerzo realizado para hacerla producir etc. Sin embargo hay algo que les da la cohesión a esta zona y es la religión, el hombre alteño es profundamente religioso.
Al respecto quiero terminar este escrito con la cita del autor Pedro Rodríguez Lomelí “En un pueblo alteño”
“El centro de su vida está en la iglesia y en su mente y en su corazón está, antes que todo, el cumplir con su iglesia. Nadie ni nada lo aparta de su camino religioso. Y es a tal grado su religiosidad que nunca se ha conmovido tan profundamente por los asuntos políticos, sino en las épocas en que ha estado en juego la cuestión religiosa en México, un alteño sin religión, sin su fondo religioso en todos los actos de su vida, no puede concebirse”.
Este estribillo se escucha en algunos lugares:
Vamos para los Altos,
Donde son buenos cristianos
Y por no perder la sangre
Se casan primos hermanos.
San Ignacio, al encontrase enclavado en la Región de los Altos de Jalisco, forma parte de esta historia y de esta región y orgullosamente se cuenta ya como el municipio 125 del Estado.